Elegir la ropa de running adecuada puede marcar la diferencia entre una carrera cómoda y una llena de rozaduras. Lo primero que debes considerar es el tipo de tejido: busca materiales que absorban la humedad como el poliéster o el nylon, y evita el algodón que retiene el sudor y causa irritación. Para clima cálido, opta por prendas ligeras y de colores claros que reflejen el sol. Para clima frío, las capas son tu mejor aliado: una base que absorba, una capa intermedia que aísle y una exterior que proteja del viento. La compresión es otro factor clave: las prendas de compresión mejoran la circulación y reducen la fatiga muscular durante carreras largas. Para runners principiantes, recomendamos empezar con shorts o mallas de cintura alta y camisetas de manga corta con paneles de malla para ventilación. Recuerda que la ropa no debe quedar ni muy ajustada ni muy holgada.